Adiós Lalo

Lalo García

Ser alto en un país como España te “condena” a jugar al basket. Menuda condena: ver de cerca a grandes como Sabonis, como Tykhonenko, Homicius, Oscar Schmidt… Y grandes como Lalo, un tipo que lo dio todo por ese deporte. Y con el que una ciudad como Valladolid fue, extrañamente, agradecido en vida, retirando su número y dándole un pabellón deportivo propio por el que pasé no hace mucho, con él ya desaparecido y que me puso la carne de gallina.

Con gente como él he visto al Fórum (porque, a pesar de todo, seguirá siendo el Fórum) ganar al Madrid en el Pabellón de los Deportes y en el Pisuerga, a un Barça todopoderoso doblegarse en Pisuerga…

Y el 5, un chaval de la tierra, estaba en esos momentos sin darse un pijo de importancia, ni siquiera por no haber llegado (mereciéndolo) a ser el escolta titular de la selección quién sabe porqué. Y por gente como él (que no era tan grande como los que nos deslumbraban por las noches con los comentarios de Ramón Trecet y Esteban Gómez) amo este deporte al que no juego desde hace años.

Al final, la vida es eso que pasa mientras ves pasar gente grande como él que se merecía lo mejor.

Dicho lo cual, espero que a mucha gente se le abran los ojos y empiece a ver esto del deporte como lo que es y no como una máquina de quemar billetes o con lo que ganar votos. Que eso en España, desgraciadamente, se ve mucho.

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