Cómo desarrollar una estrategia social en varios idiomas

Una de las cuestiones que se nos puede plantear en el día a día de gestionar estas cosas de las redes sociales es empezar a trabajar en dos o más idiomas. ¿Por qué? Pues porque el mensaje ha de llegar allende nuestras fronteras en países en los que no se habla nuestro idioma o porque en un país como el nuestro se hablan varios idiomas y queremos mandar mensajes personalizados.

Soluciones hay muchas, unas mejores y otras peores, tanto para las redes sociales como para nuestra propia web si somos conscientes de que ha de ser el centro de nuestra estrategia de presencia online y sobre la que hemos de trabajar para que nuestros clientes vengan a nosotros y compren nuestros productos o servicios. Me parece más que importante hacer hincapié en esto porque parece que no queda excesivamente claro, máxime cuando hay soluciones para hacer páginas más que potentes y atractivas con una inversión más que razonable.

Lo de las webs ya lo veremos en otro momento, pero ahora veremos diferentes opciones en función de la red en la que nos encontremos. Hay que tener en cuenta que hoy día, una de las mayores y mejores fuentes para obtener potenciales clientes (incluso pudiendo obtener sus datos) es a través de las diferentes herramientas sociales que tenemos a nuestra disposición y que, no nos engañemos, pueden incluso marcar la diferencia llegando más allá incluso de lo que teníamos planeado.

Para hacer llegar nuestro mensaje a varios idiomas hemos de seguir una de las premisas básicas dentro de cualquier estrategia en Internet: segmentar. Esta segmentación la podemos hacer de diferentes modos:

  1. En Facebook podemos utilizar las diferentes orientaciones de segmentación que, si tienes la suerte de gestionar una página que ya las tiene, te permitirá hacer llegar tu mensaje a tus usuarios en función de la edad, situación geográfica o idioma, consiguiendo hacer que tu mensaje llegue única y exclusivamente a esa masa de usuarios que deseas, obteniendo no sólo un mejor rendimiento en tus publicaciones sino haciendo que mejore el famoso EdgeRank que hace que tu página sea más visible.

  2. En Twitter no te queda más remedio que mantener una cuenta por cada idioma, si es que eso es lo que queremos. De esta manera podremos tener a nuestros potenciales clientes mejor informados sin llegar a poner un tuit por idioma, algo que no sólo no es bueno, sino que además puede dañar nuestra reputación o dar lugar a malentendidos (por ejemplo, haciendo que se pierdan algunas interacciones).

  3. En Google+ el sistema es más manual y menos mecánico (al menos de momento). Para ello sólo hemos de ver el idioma o localización de quienes añadan nuestra página a sus círculos y añadirles al círculo que estimemos oportuno, de tal manera que ellos sólo podrán ver las publicaciones que nos interesan. Fotos, vídeos, actualizaciones de estado, enlaces… Aunque pueda parecer complicado, si tenemos la suerte de poder hacerlo desde el principio, nuestra vida será más fácil.

¿Qué otras opciones tenemos? En LinkedIn podemos gestionar nuestro perfil en varios idiomas, lo que hará que se muestre en el idioma principal del usuario que visita el mismo. Pero en la gestión de páginas de empresa también podemos hacerlo con la creación de segmentación en función de la audiencia.

Todo esto lleva mucho tiempo (y ya sabéis que el tiempo cuesta dinero), así que plantéate si merece la pena la inversión económica para poder hacer que todo esto funcione. Si te interesa, puede que esa inversión consiga mejores resultados que seguir haciendo lo de siempre, abriendo nuevos mercados o localizando nuevos potenciales clientes y nichos de mercado en los que obtener rentabilidad. De eso se trata todo esto, ¿no?

Imagen destacada de E M M E A L C U B O, con licencia Creative Commons.

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