Pequeña guía para no comerse bulos en Twitter

Anoche nos tocó una nueva desgracia en Twitter. Junto al incontable número de veces que se ha muerto Carrillo antes de morirse o las que lo ha hecho y hará Rosa Díez, después del golpe de Estado en Portugal de hace unos meses, hoy ha tocado la muerte del Rey. #DEPMajestad parece ser el hashtag oficial, que empezó con un #ÁnimoJuanCarlos entre interrogantes a las 00:01 de hoy 20N.

Luego viene lo de siempre, unas capturas más falsas que un billete de 600€, gente que se cree esas capturas, indignación de algunos porque se censura en los medios… Bueno, lo de siempre. Así que vamos a explicar un poco el modus operandi de este tipo de acciones para que no os llevéis un disgusto la próxima vez y, sobre todo, para que al periódico que le toque no se ponga estupendo y tampoco corráis a borrar tuits.

El primer paso suele darse fuera de los focos públicos. Unos DMs, una mención con unos puntos suspensivos, una pregunta al aire, y ya tenemos hashtag. El más habitual era hasta hace un tiempo #DEPAQuienLeTocara, pero ya mucha gente se olía la tostada y ya dejó de usarse. En su lugar se usan palabras de ánimo o fuerza, como #AnimoQuienToque o #ConQuienToque. Es decir, #ÁnimoJuanCarlos entra en este patrón.

El segundo paso es soltar un par de tuits con el hashtag y empezar a retuitear algún que otro mensaje con ese hashtag. Si el asunto requiere mucha difusión, seguramente alguien como @Sr_Colmenero dará un empujón al asunto porque con casi 300.000 seguidores en este momento ávidos de risas y patochadas (que yo también digo, no os llaméis a engaño), empezará a correr como la pólvora. Luego se borra el tuit por si acaso (que quien lleva la cuenta es traductor, no sea que le quiten ese privilegio de los primeros tiempos de Twitter, es decir, no es nadie manco en el mundo del Internecs precisamente) y seguimos con la vida de patochadas varias.

Esto se empieza a mover y llega a oídos de más de un periodista que, aparte de no entender de qué va esto, no conoce las alcantarillas de Twitter porque vive en su mundo feliz siguiendo sólo a compañeros de profesión con el mismo espíritu crítico que él (sí, esto es un dardo envenenado), tuitea su preocupación por no haber visto nada. Captada la atención de esta persona que vive en un mundo de noticias serias, es el momento de lanzar uno o dos pantallazos por la sencilla razón de que poca gente se va a lanzar a hacer una búsqueda a ver qué es lo que se cuenta, especialmente haciendo la búsqueda en la web, que es donde se puede encontrar fácilmente el primer tuit.

Como es obvio no valen La Razón o La Gaceta si hablamos de periódicos de derechas o Público o El Plural si hablamos de medios de izquierdas. Tocarán El País, La Información o El Mundo (éste a veces) para dar más impresión de seriedad al asunto con medios de seriedad contrastada. Adicionalmente, ya para rizar el rizo, se puede involucrar a la CNN como anoche o a Associated Press como el caso portugués.

Y ya la tenemos liada durante unas cuantas horas de insomnio, incluso llamando a horas intempestivas al foco de la noticia, antes de comprobar quién la ha liado esta vez.

Es decir, hacer correr estos bulos es bastante sencillo, facile e divertente, a pesar de lo que opinen algunos que se toman muy en serio este tema, especialmente rebajándose a insultar o exagerar el tema, hasta que tome magnitudes épicas.

Ahora un pequeño resumen, que nunca está de más, para fijar conceptos:

  1. Contrastar antes de lanzarse al ruedo: no hace falta llamar a la Casa Real (en este caso) para comprobar la noticia, simplemente hace falta hacer una búsqueda, bien en la web de Twitter (en la sección Destacados, que te va a aparecer casi siempre en una búsqueda rápida el primer tuit y la cara de quien lo lanzó), y comprobar el perfil de quienes están tuiteando sobre el tema. Incluso te puedes llevar la sorpresa de que lo cace alguien como yo en un primer momento y encontrar un tuit como éste:
    https://twitter.com/mediotic/status/270672622986076160
  2. Mantener la calma: no empieces a preguntar como si fueras un pollo sin cabeza qué pasa, qué pasa; sé más inteligente y encuentra tú mismo la información de la que careces para hacer uso crítico de la misma avisando a la gente de que deje de hacer el ridículo.
  3. Si tu medio es uno de los afectados, piensa que para mucha gente es que igual es un medio serio, en el que las noticias que se dan suelen ser contrastadas, especialmente porque tú, periodista de ese medio, haces bien tu trabajo (o tus compañeros, en caso de que sólo escribas una columna de opinión.

En otro momento (que en algún momento del día hay que trabajar), os dejaré cómo hacer que un tuit y una noticia parezcan reales utilizando sólo un navegador y las herramientas que trae integradas para desarrolladores. Pero para los próximos bulos en Twitter, tened un poco de cabeza, que no cuesta nada.

Y en caso de duda, leed este tuit mil veces antes de empezar a vociferar luego contra los que crean esos bulos en Twitter, que el problema sois/somos los que servís/servimos de correa de transmisión:

https://twitter.com/Quico_Risi/status/270678502414626818

Disclaimer: yo también me he comido mi correspondiente cuota de bulos en Twitter (la creación de la falsa cuenta de Zapatero hace más de un año) o en Instagram (con la cuenta de Rayban este fin de semana sin ir más lejos). Las razones son varias, pero al final pasan por la apariencia de seriedad que puede tener algo en las redes sociales. En el caso de la falsa cuenta de Twitter de Zapatero, porque la bio estaba bien hecha y había bastantes periodistas siguiéndola, como si hubieran pasado información desde Moncloa, y en el caso de Rayban, por egoísmo y avaricia, puros y duros, aunque tras vérselo a más de un par de personas que trabajan en esto del marketing digital, confías en personas que justamente son eso, personas de confianza.

Disclaimer 2: la imagen que ilustra este post está pixelada por la sencilla razón de que no me apetece que sepáis quién hizo el ridículo en ese momento. Es su problema (y quizás el mío por usar esta captura), no el vuestro.

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