Ponte un objetivo, unos indicadores, mide e informa

¿Quieres saber cómo medir en redes sociales? Lo primero, fija un objetivo y a partir de ahí, ya iremos viendo.

En base a eso construí mi intervención en el BBT Gasteiz pasado, al que fui invitado a participar por los organizadores. Y es que muchas veces nos perdemos en grandes palabras. Vamos a crear una comunidad del copón, vamos a interactuar con ellos, les vamos a solucionar los problemas montando un social CRM hipermegasuperrevolucionario… Grandes palabras que en muchos casos enmascaran el hecho de tomar todo lo relacionado con el Social Media como un fin y no como una herramienta, potente y necesaria hoy día.

Creo que voy a adoptar como slogan para mi trabajo el Back to the Basics (escrito con letras góticas mola más, que Slideshare no tiene la fuente que usé) porque con esas grandes palabras que siempre estamos usando se nos olvida que nuestro trabajo es ordenar y simplificar ruido. Por eso el objetivo ha de estar claro desde un inicio para que nuestro cliente no se pierda:

  1. ¿Quiere vender? Pues el objetivo es vender más o empezar a vender (y esto es sumamente difícil).

  2. ¿Quiere conocer a sus clientes? Pues habrá que buscar fórmulas para que nos cuenten sus secretos.

  3. ¿Quiere aumentar el conocimiento de su marca o mejorar su imagen? Pues a darle visibilidad o a hacer una estrategia enfocada a ayudar a sus clientes.

No, no es fácil. No, no es sencillo. Y, sobre todo, no, el Social Media no es gratis, por muchas herramientas gratuitas que haya y por gratis que sea acceder a las redes. Nuestro tiempo vale su peso en oro. Y cuando digo nuestro tiempo digo el nuestro propio y el de nuestro cliente. No podemos pretender que nuestro cliente dedique horas y horas a entender nuestros informes o el trabajo que realizamos, pero el cliente tiene que entender que nuestro tiempo vale también mucho (sí, lo sé, no soy buen comercial, lo siento).

Para ello hemos de contar antes de empezar a medir con un información del cliente: cuál es su target de mercado; si ya tiene una web, comprobar el tráfico, desde dónde llega, a través de qué palabras clave, si hay posibilidades de usar redes sociales verticales; cómo interactúan los usuarios con los apartados de venta… Es decir, ver cuáles son los puntos fuertes y los débiles para mejorar y poder tener una visión general de todo lo que puede suceder alrededor de nuestro cliente.

Y, por supuesto, informar. Crear informes es una de las tareas más tediosas que existen, por eso hemos de tener muy claros cuáles son los objetivos (el principal y el conjunto de objetivos secundarios) que pretendemos conseguir para no distraernos y, sobre todo, identificar al cliente de forma visual y sencilla los indicadores con los que iremos trabajando y comprobaremos el grado de cumplimiento del proyecto.

Muchas veces pensamos que quien está enfrente nuestro sabe algo, cuando no es así. Quizá por eso hay tanta desconfianza sobre este tipo de trabajo y hemos de hacer una labor pedagógica; esa labor pedagógica pasa por hacerlo todo más fácil y transparente para nuestros clientes, escuchando sus sugerencias y resolviendo sus dudas, ya que sin ellas, no podremos nunca avanzar para que nuestro trabajo se entienda y poder trabajar mucho mejor.

Imagen destacada de Creehealth con licencia Creative Commons.

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