¿Qué ha de tener la herramienta de monitorización perfecta?

The Social Cockpit de Intel

Una de las cuestiones en las que más pierdo el tiempo es en revisar cualquier herramienta de monitorización que cae en mis manos. Probarlas, hacer demos, comprobar si efectivamente funcionan… Y como ya llevo probadas unas cuantas y bastantes decepciones y pérdidas de tiempo acumuladas, pues hay que repasar las posibles cualidades que pueden hacer que esa herramienta ha de tener para evitar que perdamos mucho más tiempo que las un par de horas en configurarla y una semana de prueba, especialmente cuando estamos hablando de optimizar algo tan valioso como es nuestro tiempo y el coste para nuestros clientes.

La primera y fundamental característica es la facilidad de configuración y de uso. Es decir, que sea lo más intuitiva posible para incluir los términos que queremos seguir, que nos permita añadir fuentes determinadas, conectarse en un par de clics con todas las redes sociales en las que vayamos a basar nuestro trabajo y que cuando la usemos nos encontremos cómodos y todas sus opciones estén, como máximo, a dos o tres clics de distancia.

Otra de las características que ha de tener es la de mostrarnos un resumen de la actividad. Sea de ayer, de hoy, de hace un mes o de hace tres meses. Que de un vistazo podamos decir, anda, si de normal me suben 5-6 personas al día en tal red y hoy han llegado 300. O cosas como si de normal hay unas 15-20 conversiones al día y ayer hubo 42. Uy, he dicho conversiones… igual es que también en la herramienta ha de haber una conexión con la analítica web de la página para ver si vamos consiguiendo cosas. Es decir, otra cosa que podemos decir es integración con diferentes fuentes, vamos que no sólo ha de incluir información de redes sociales o de actividad en blogs, webs, foros, etc, sino que además nos ha de mostrar la analítica. No es que sea la mayor de las fundamentales, pero si la analítica la hacemos con Analytics, ya que alguien se habrá currado una conexión con el API de Google+ para ir revisando cosas…

Otra de las características que no está de más es tener más de un usuario y, además, tener diferentes perfiles con diferentes permisos y accesos. Que muchas veces se nos llena la boca con la transparencia y que lo importante es el cliente y dejamos al cliente fuera de ver cómo funciona nuestro trabajo, siendo la mejor forma de que lo entienda hacerle ver dónde puede ir viendo cosas que pueden interesarle.

Y ya que estamos, pues que nos permita manejar un número respetable de menciones mensuales y almacene todos los datos durante unos cuantos meses. ¿Cuántas menciones y cuántos meses? Pues dependerá de lo que hagamos. Para pequeños negocios podemos optar por casi cualquiera de las opciones gratuitas que tenemos a mano por ahí, pero si ya gestionamos algo grande y con bastantes competidores, igual nos interesará empezar a tener unas decenas de miles de documentos (tweets, estados de Facebook, páginas web, menciones en foros, etc.) durante unos cuantos meses, máxime cuando nuestro trabajo es esencialmente comparativo y tengamos que justificar números. Ya si podemos hacer comparaciones anuales será la bomba, pero poco a poco, que no en vano esto lleva poco tiempo en el mercado.

Eso sí, si no cumple esta última cuestión puede suplirse de una manera: teniendo la capacidad de exportar resultados para ser tratados con alguna otra herramienta. Por ejemplo, a formato CSV o XML para tratarlo con algún software de estadística.

Todas estas características son fundamentales. Si estás desarrollando una herramienta y quieres venderla, desde luego, haz un esfuerzo para cumplirlas o no sólo no contarás con el beneplácito de los que nos dedicamos a esto, sino que además estarás engañando a tus clientes.

La imagen es de Intel Free Press con licencia Creative Commons.

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