¿Sabotaje o estupidez?

El hype del día ya sabéis cuál es. Mariano y sus N nuevos seguidores de dudosa procedencia.

Dado que mi postura sobre la imbecilidad que supone comprar seguidores en redes sociales (algo de lo que no están a salvo ni políticos ni grandes marcas), sí quiero hacer un par de consideraciones sobre el tema.

La primera es que tiene toda la pinta de ser un sabotaje. Alguien ha dicho vamos a hacerle la puñeta a Mariano y se la ha hecho. Por eso están los Beastie Boys encabezando este post.

Pero la segunda consideración es más dura y tiene que ver con la estupidez. Y tiene varias vertientes.

La primera de las vertientes es que muy poca gente de la que se dedica a la comunicación en materia política entiende de qué va esto de las redes. Las valoraciones se realizan normalmente usando criterios cuantitativos (número de lectores, valoraciones por espacios, etc), pensando que esas mismas consideraciones son absolutas en las redes sociales. Es decir, cuanto más larga la tienes, mucho mejor, claro. Aunque no tengas la más puta idea de para qué sirve.

La segunda es que los partidos políticos están llenos de fanboys que harían temblar a los mas fanáticos dentro del mundo del fanatismo (religión, por poner un ejemplo). Fanboys que van a su puta bola y que creen que lo que hacen está bien, tanto desde fuera de la estructura (el activista medio) como dentro de la estructura (los que toman decisiones). No se paran a pensar en que los medios y los usuarios de redes (esencialmente los de signo contrario) están a la que salta, pero oye, que tampoco es plan de pedir peras al olmo, especialmente en una sociedad en la que todo se basa en dicotomías sin sentido y donde pensar está más que sobrevalorado.

Por eso creo que el tema va por un sabotaje estúpido, el típico sabotaje realizado desde dentro sin pensar en las consecuencias. El sabotaje de una persona o un grupo de personas que han dicho hostias, los de Pablemos la están teniendo mucho más larga que nosotros. Gente como el invertebrado unineuronal que ha decidido que era buena idea hacer un chantaje estúpido gastándose 120 euros en registrar unas marcas a las que no tiene derecho (ni lo tendrá) en vista de lo clara que es la legislación respecto al registro de nomenclaturas de uso común en la sociedad. O el sabotaje de un alcalde bocachancla pensando que muchas mujeres se arrancarían las faldas y los sujetadores al ir con él en un ascensor. O el de los estúpidos que defienden a este alcalde porque es su amigo.

Lo que viene a ser un estúpido saboteador en política, Luis Salom

En resumen, que alguien la ha cagado. Pero, como siempre, no se exigirán responsabilidades. Y mañana seguro que alguien le compra unos seguidores a Pablemos por hacer daño. Lo más normal del mundo.

Quizá el departamento jurídico de Twitter debería dedicarse más a esto que a cerrar servicios de utilidad como Twitpic que tan buenos momentos nos ha dado.

Otro caso claro de sabotaje a un tercero mezclado con la estupidez corporativa. Cagalla y no enmendalla.

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