Seamos serios, por favor

Una de las mayores mentiras de Internet es el He leído y acepto los términos y condiciones. Realmente poca gente se lee estas condiciones por múltiples razones: jerga legal muy farragosa, cosas que escapan al entendimiento y comprensión del usuario medio y que no nos gusta leer, las cosas como son.

Pero lo que no debemos hacer es caer en el tremendismo cuando estas condiciones cambian. ¿Por qué? Porque nada en esta vida es gratis. Y todo esto viene al hilo de la polémica con Instagram.

Como los que leeréis esto seguramente ya conocéis, Instagram ha cambiado sus condiciones de servicio y aparece algo así como que podrá coger nuestras imágenes y venderlas. ¡¡OH DIOS MÍO!! Que Instagram va a poder utilizar nuestras imágenes para venderlas. Esas obras de arte que se suben a un tamaño de 612 por 612 píxeles, cuadradas, con efectos similares a la fotografía vintage y que normalmente tienen el mismo valor artístico que un canto rodado en el lecho de un río: nada, especialmente las de gintonics que algunos no sudan para pagar.

Como es obvio, sigo utilizando Instagram. Por diferentes razones: no me creo que mis fotos valgan un carajo (para eso ya están 500px y Flickr, donde podéis subir fotos hechas con vuestras flamantes cámaras de verdad y no la del móvil), lo utilizo como otra válvula de escape a mis ganas de tomarme un poco la vida a coña (junto con alguna que otra denuncia) y me lo paso bien viendo algunas fotos, otras no tanto y de vez en cuando fisgando algún escote (Jada Fire se merece mi respeto y admiración, que su cuenta es privada).

Por lo demás, el movimiento hacia otras plataformas como EyeEm o la incorporación de filtros que avejentan fotos en las apps móviles de Flickr o Twitter no son precisamente muy inteligentes, porque me da que la mayor parte de la gente no se ha leído los términos y condiciones de cada uno de los servicios.

EyeEm por ejemplo no se hace responsable de nada, puede chapar el servicio sin aviso alguno y si se pierden datos, pues mala suerte.

Lo que no entiendo es que Instagram hizo algo que se supone bueno: avisó con tiempo suficiente del cambio de los términos y condiciones, vio la reacción, tomó la decisión de volver atrás y modificó esos términos y condiciones e incluso ha mandado un recordatorio para que nos acordemos que el próximo día 19 de enero entran en vigor. Otros servicios no hacen esto ni por asomo, y aún así han perdido a casi la mitad de sus usuarios.

Quizá en lugar de ser críticos con este tipo de plataformas deberíamos empezar a ser críticos con nosotros mismos:

  • Nada en esta vida es gratis: los servidores cuestan una pasta, mucho más de lo que cuestan los alojamientos para webs como ésta que estás leyendo
  • Tus datos son tuyos, pero los cedes, y se podrán vender. A mí me preocupa mucho más el cruce de datos, algo que Google (la Gran G) está haciendo con nuestras cuentas de Google+ y que a nadie parece preocuparle
  • Muchas de las crisis se provocan por la puñetera cultura de la queja que se ha instalado en nuestra sociedad. Es muy fácil quejarse de todo pero crear algo desde cero cuesta mucho y mucha gente no sabe lo que es el esfuerzo, sólo la queja

Sinceramente, que cada cual haga lo que quiera. Yo seguiré usando Instagram para subir unas fotos que no valen nada. Os guste o no os guste.

Las condiciones de servicio de EyeEm
Las condiciones de servicio de EyeEm

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