Ten tus datos guardados a salvo siempre

Una de mis mayores obsesiones desde que decidí que me lo montaba por mi cuenta ha sido no perder ni un solo dato de los múltiples importantes que acabamos manejando, ni en papel ni en digital. Copias de seguridad, discos duros externos, copias en múltiples ordenadores, llaves USB o una más que útil solución de almacenamiento seguro en la nube son todas las soluciones que he usado, pero vamos a ver unas cuantas que puedes usar fácilmente para tener todos tus datos ordenaditos por si algún día pasa algo.

Lo primero que has de hacer es tener un disco duro externo. Cuanto más grande y rápido mejor. Da igual si es USB 3.0, Firewire 800 o un NAS para red, sino que lo importante es que puedas tenerlo disponible para todos los equipos que tengas en casa (incluso si ya soporta DLNA para conectarlo para ver películas, mejor), pero lo mejor es tenerlo únicamente para copias de seguridad. ¿Que por qué? Pues porque te va a costar unos 100 pavos un disco externo de 1Tb para tenerlo en copias de seguridad y no es un gasto inmovilizado, sino todo lo contrario, que te salvará de más de un apuro.

Después, obviamente, habrá que empezar a hacer la copia de seguridad. Si usas Mac, olvídate, ya te viene todo integrado en el sistema gracias a Time Machine, pero si usas Linux hay muchas soluciones más de copia de seguridad y lo mismo para Windows, con la herramienta de copia de seguridad que trae por defecto el sistema (o con el Historial de Archivos de Windows 8), aparte de todas las soluciones alternativas que puedas haber tenido.

¿Y la nube?

Pues, sinceramente, cada vez me llevo peor con ella. Peor no por una cuestión de disponibilidad por parte de la nube (los archivos, al final, están a un navegador de distancia si nos ponemos un poco chungos), sino porque si viajas mucho, te encuentras con problemas con la conexión 3G, lugares sin wifi y un largo etcétera de problemas derivados de este tipo de cosas. Así que al final utilizo más la nube para tener ciertos archivos que no son muy importantes o para compartir archivos con terceras personas, especialmente si son muy pesados.

Llamadme carca si queréis, pero al final no le veo otra utilidad a cosas como Box, Dropbox o Skydrive, que al final son las que acabo usando, sobre todo con el coste que tiene últimamente el almacenamiento.

Así que, ya sabéis, disco duro y a tener vuestras copias en local 🙂

Imagen destacada de DeclanTM vía photopin cc

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